El péndulo de la asertividad: Pasivos

 pendulo

“La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto”
(¡Qué bien me viene aquí mi amigo Aristóteles!)

 

Si tuvieras que situarte en el gráfico, ¿dónde crees que estarías?

Por lo general, solemos evadir nuestra carencia de asertividad culpando a nuestro temperamento, como si se tratase de un inamovible que está ahí para hacernos la vida más difícil. Yo he podido comprobar que esto es mentira. La asertividad se puede y se debe trabajar. Es más, la necesitamos para tener relaciones sanas y para alcanzar objetivos comunes.

 Además, resulta bastante fácil si sabes cómo hacerlo, razón por la cual escribiré un artículo posterior con estrategias muy sencillas que a muchos nos han quitado un enorme peso de encima. No obstante, por hoy, nos limitaremos a observar. Sigue leyendo

Inofensivas creencias machistas

Poniéndoos en situación:

En un restaurante, con otra pareja. Desde el momento en que llegamos nos tratan con mucho mimo y atención. Pendientes de continúo de dar un buen servicio.nos

Mientras las chicas compartimos entrantes, los chicos piden además un plato principal. El otro chico dice que no quiere croquetas (se pedían por unidad) pero cuando llegan, empieza a comérselas, distraído por la conversación y supongo que porque estaban muy buenas).

La otra chica se lo señala con amabilidad:

-Pero no decías que no querías croquetas…

Nos reímos un poco. El camarero, que estaba trayendo algo más, lo escucha y dice: Sigue leyendo

La delicia discreta

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Para Noe, tuya es la anécdota y para ti el cuento

La calle estaba abarrotada. Había llegado la hora en que las oficinas se quedan desiertas, ese momento en el que los viandantes aprovechan para hacer las últimas compras antes de refugiarse en sus casas. Noe era una más entre todos ellos. Me la imagino intentando mantener el ritmo de la turba con sus acelerones y quiebros, adelantando a ancianos y despistados; puede incluso que sufriendo sutiles empujones o pisotones del que caminase detrás de ella; posiblemente, con todo, la habríamos visto absorta en sus pensamientos mientras sus pasos la dirigían de forma automática a su destino.

A pesar de esto, mi amiga es curiosa y le encantan los detalles. Por eso, a menudo sucede que es capaz de encontrar tesoros que la mayoría no vemos, aunque estén delante de nuestras narices: Noe se percató de que en el lateral de la calle paseaba una chica a un ritmo más lento que la mayoría, portando una preciosa bolsa de papel con rayas de colores. La chica introdujo una mano en la bolsa y, con mucha delicadeza, se metió algo en la boca y masticó sonriendo. Noe se sorprendió a sí misma pensando taxativamente: “Quiero eso”. Intentó ver qué de qué se trataba, pero la chica era discreta, comía con delicadeza, y se perdió entre la muchedumbre antes de que pudiera descubrir qué  comía.

Un poco más adelante se cruzó con otro señor que portaba una bolsa idéntica. Noe le contempló con los ojos muy abiertos, mientras el hombre repetía la misma operación que la primera chica, mostrándose igual de contento que ella. “Quiero eso”, pensó Noe con mayor insistencia. “¡Pero si ni siquiera sabes qué es! ─dialogó consigo misma─. No importa, ¿has visto cómo sonríen cuando lo comen? ¡Lo quiero!”. Noe no consiguió descubrir qué era aquel manjar tan sabroso y exquisito. Sin duda, debía ser una nueva receta o una delicia exótica y milenaria. Qué fantástico secreto.

Un par de minutos después volvió a aparecer la bolsa de rayas: en esta ocasión la portaba una señora mayor, y detrás de ella, unos niños llevaban las suyas, y detrás de los ellos, un ejecutivo también comía de su propia bolsa. Noe se llenó de alegría cuando se dio cuenta de que aquellas personas, y otras muchas, formaban una hilera de sonrisas y discretos mordiscos: no debía estar muy lejos el lugar donde vendían aquella discreta delicia. “¡Quiero eso!”

Noe aceleró su paso, mirando en todas direcciones. Entonces apareció: descubrió a un chico saliendo de un establecimiento con la bolsa característica y, tan feliz como agitada, entró en el local. Se trataba de una enorme tienda de gominolas, dulces y surtidos de frutos secos. Noe se paró por un momento, y se dio cuenta de que “eso”  que estaba buscando no era nada y, al mismo tiempo, lo era todo. La variedad de la tienda era asombrosa y en unos pocos segundos pudo ver cómo cada persona rellenaba su bolsa de alimentos muy variados, cada uno con “eso” que le hacía feliz. Comprendió en ese momento que nadie más puede elegir qué por nosotros qué es lo que nos hace sentirnos bien. Es posible que si, en una fugaz maniobra, intercambiáramos las bolsas de unas personas por las de otras, esas fantásticas sonrisas que iluminaban la ciudad habrían desaparecido.

Este cuento una excelente metáfora de lo que supone iniciar un proceso de coaching. Quizá antes de entrar a la tienda, tengamos una idea más o menos clara de qué es lo que nos gusta o nos apetece, o puede que simplemente lleguemos porque, como Noe, veamos cómo otros caminan felices al salir por la puerta. Puede incluso que entremos sólo porque tenemos hambre, sin saber si podremos llegar a degustar nuestro aperitivo favorito.

Sin embargo, una vez entramos, podemos sorprendernos ante la enorme variedad de opciones que tenemos y de que nadie nos va a forzar para que nos decantemos por las bolitas de chocolate, las nubes de gominola o los anacardos. Todo lo que tienda expone se parece mucho a todo lo que esta metodología puede ayudarnos a contemplar. El coach es algo así como el dependiente de la tienda, que nos ayuda a descubrir qué nos puede apetecer, y que nos acompaña mientras llenamos nuestra bolsa de rayas, sabiendo que al final sólo uno sabe qué es lo que le hace sonreír.

Muchas gracias Noe por cederme tu anécdota. Confío enormemente en ti y sé que tu bolsa se va a llenar mucho antes de lo que esperas con esa gominolas tan ricas y especiales que aún estás buscando. Mantén los ojos abiertos y nunca dejes de soñar.

Herramienta para usar en momentos de tensión

Poweful, Imagen CC de *** Fanch The System !!! *** Tensión. Web de autor: https://www.flickr.com/photos/manannan_alias_fanch/

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La tensión o el estrés afectan negativamente a nuestra salud física y emocional. Está comprobado que el estrés continuado limita nuestra resiliencia y está estrechamente relacionado con el origen de la depresión a nivel fisiológico.

En ocasiones no podemos afectar a las circunstancias externas que generan nuestro estrés, otras veces podemos tomar medidas para reducir la tensión, pero no tanto como nos gustaría. Por eso, hoy os traigo una herramienta que sirve para paliar el estrés y sus consecuencias a través de una correcta gestión del mismo.

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10 razones para probar el coaching – Al menos una vez en la vida II

El coaching no puede solucionarlo todo, ni hacerte conseguir todos tus objetivos sin que pongas esfuerzo por tu parte. Por lo que sé, eso sólo lo hacen las varitas mágicas, y yo por el momento no me he encontrado ninguna. Creer que el coaching es la solución de todo es como pensar que la odontología es útil para curar un dolor lumbar, arreglar una persiana o ponerte una ortodoncia, todo en el mismo baremo y sin discriminación.

Quiero poner el foco en los casos en los que el coaching puede ser muy útil, defiendo las razones o motivos por las que un coach podría ser una ayuda eficiente a tus problemas. Creo que todas ellas son circunstancia que muchos hemos experimentado, como mínimo, una vez en la vida.

Foto de Tim Green. Steps on Otley Chevin  Escaleras

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10 razones para probar el coaching – Al menos 1 vez en la vida (I)

 29/365²: Lo que pasa por mi cabeza

  1. Porque dos cabezas, literalmente, piensan mejor que una: independientemente del talento de cada una de ellas, el acompañamiento de un coach siempre suma un plus a tu propia capacidad. El método del coaching optimiza tu capacidad de introspección, enfocándola siempre a la acción. Cuando trabajas con un coach, empleas tu propio potencial liberándote de la carga inconsciente de memorización, gestión y ordenación de la información. En otras palabras, él pone la estructura, tú aportas el contenido. Esto acelera la velocidad de la introspección y la lleva potencialmente a un nivel más profundo, al que con alta probabilidad no habías accedido hasta la fecha. Algunas cosas para la que sirve la “cabeza auxiliar” de tu coach:
  • Él recuerda por ti lo que has dicho y cómo lo has dicho, devolviéndotelo en el momento en el que necesitas disponer de la información para continuar avanzando en la introspección.
  • El pensamiento muchas veces da saltos, se desvía, se evade, o se queda estancado en un punto, especialmente si es un asunto que te preocupa o que te genera dificultad. El coach te insta a mantener el foco y te ayuda a retomar cuando pierdes el hilo.
  • El coaching es pragmático: focalizando en un objetivo, exploramos la realidad en torno a él, lo que percibes, piensas y sientes al respecto y continuamos generando opciones que serán la base de la acción posterior.

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Los procesos ACTIVOS de duelo

noche estrellada

Cualquier cambio significativo que implique una sensación de pérdida en nuestra vida nos remite a la vivencia de un duelo. Esto puede abarcar desde experiencias más traumáticas hasta estar presente en momentos de felicidad (por ejemplo, cuando dejamos un trabajo para aceptar uno con mejores condiciones): implica que algo en nuestra vida cambiará y que habrá otras cosas que tendremos que dejar ir.

Hoy quiero explicar que el duelo es un proceso de naturaleza activa, no pasiva. La circunstancia externa puede sobrevenir a nuestras vidas (la muerte de alguien cercano, una enfermedad, etc.) o ser producto de una decisión que hemos tomado (por ejemplo, una mudanza o la ruptura de una relación) pero en ambos casos habremos de actuar de forma consciente para reconstruir nuestra sensación de estabilidad e identidad personal. Para poder abordar esta cuestión práctica, introduciré unas pequeñas pinceladas teóricas.

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Sé una flor de loto

Hoy os vengo a contar la historia del logo de Indira Coach y, por extensión, la historia de la flor de loto. Indira en sánscrito significa “belleza” o “esplendor” y es uno de los nombres con los que también se conoce a la diosa Lakshmi, mujer de Visnú (y “la esposa ideal”). También conocida como la Diosa-Loto, Lakshmi es la diosa indú de la prosperidad, la buena suerte, la belleza y la abundancia. La historia de esta diosa es muy parecida a la de Venus, nacida o surgida de las aguas del mar. Al margen de si os gusta más o menos la estética indú, Lakshmi es un icono muy interesante cuyo simbolismo que merece la pena investigar.

Sabiendo todo esto, no me sentía yo muy identificada con el significado de mi nombre, ya que en mi nunca he sido precisamente un icono de las cualidades mencionadas. Sigue leyendo

¿Qué estás haciendo en este momento?

Un vídeo muy interesante que explica cómo funciona esta nueva generación a nivel laboral. Al parecer, empiezan a llamarlos millennials. Ciertamente, describe unas pautas generacionales que yo he observado en varios emprendedores jóvenes. Trabajaremos por propagar este modelo en un contexto en el que las fórmulas tradicionales parecen haber quedado obsoletas.

Independientemente de que tengas tiempo para verlo, quédate como mínimo con el inicio del vídeo:

¿Qué estás haciendo en este momento?

¿Es algo que realmente te apasiona?

P.D. He de mencionar que, además del mensaje, la selección de imágenes es buenísima.

Indira Benito
Coach Personal y de Empresa
www.indiracoach.com

Espiritualidad hoy

Aclaro de antemano que este artículo no está escrito desde el escepticismo, sino desde un espíritu critico e incluso conciliador. Como persona, confieso que también siento una fuerte inclinación hacia la espiritualidad, el crecimiento personal y la búsqueda de sentido vital.

En ese contexto, una de mis principales preocupaciones, no sólo de cara a mi propia vida, sino también por mi profesión, es el proliferación de una espiritualidad de silicona, vacía y sin ningún tipo de criterio cada vez más presente en la red y en la calle.

Me refiero a la avalancha de gurúes, sectas y otros tantos que, desentendiéndose de conservar una actitud crítica, sacrifican su honestidad a cambio de brillar más para sus fieles. Y es que se trata de un mundo con mucha competencia. Sigue leyendo