Asertividad – 8 herramientas para una comunicación eficaz

¡Atención! Las herramientas que hoy les presento son altamente contagiosas. Una vez se ponen en marcha es muy posible que otras personas sigan su ejemplo. Si es usted partidario de la crispación, la frustración y el mal rollo, no lea el siguiente artículo. Podría empezar a comunicarse con eficacia y, lo que es peor, podría llegar a generar espacios ecológicos de cooperación en su ámbito más cercano.

Sandwich, autor en descripción. Imagen CC

En la línea de artículos anteriores, definimos la asertividad como la habilidad social de comunicar nuestros deseos y defender nuestros derechos de forma amable, directa, honesta y flexible, sin agredir a los demás y sin dejarnos agredir por ellos.

La falta de una comunicación eficaz es un caldo de cultivo casi asegurado para la generación de conflictos y tensiones, muy especialmente cuando trabajamos en equipo, pero también en nuestro entorno personal. A este respecto, hemos analizado los desequilibrios pasivo y agresivo, su origen y consecuencias.

Una vez hemos tomado conciencia de nuestra necesidad individual de ser más asertivos, es hora de ponernos manos a la obra.

1. No comunicar mañana lo que puedes decir hoy

Una de las principales faltas de comunicación, tanto en el entorno personal como laboral, parte del silencio. Muchos de los conflictos sociales parten de habernos callado algo, a menudo bajo autoengaños como: “no importa”, “es una tontería” o “no merece la pena”. Cuando haces esto:

  • Estás permitiendo que se llene el vaso de tu paciencia, gota a gota, hasta que posiblemente un día desborde de forma explosiva, desproporcionada y victimista. No es culpa del otro que tú estés acumulando frustraciones, sino de ti, que no estás abordando la responsabilidad de reclamar tus derechos.
  • Si descargas parte de tu frustración hablando con terceros, especialmente si están también implicados, estaréis siendo cómplices de llegar vuestros vasos mutuamente. Esta práctica, además de manipuladora, puede ser abusiva contra la persona con la que no te atreves a hablar. Estas actitudes pueden ser inicio de bulling.
  • Si tu tendencia es no callarte nada, deja de escuchar el consejo de esos que dicen que te tienes que callar. Comunica hoy, pero piensa dos veces qué vas a decir y cómo lo harás. Para eso, presta atención a las siguientes herramientas.

2. Céntrate en los hechos

Comienza por diferenciar entre tu versión de los hechos de la realidad. Esto requiere que tomes cierta distancia emocional de la situación. Para saber si algo es Verdad o una suposición tuya, hazte la pregunta: “¿Tienes la absoluta certeza de eso es verdad?”. Si no la tienes, el argumento no es válido. Centrarse en los hechos implica:

  • No hacer valoraciones o juicios sobre la persona del tipo “eres…” o “estás...”. Si por ejemplo, le digo a alguien que es un borde, es posible que se sienta atacado; si le digo “frunciste el ceño y agudizaste el tono de tu voz”, no le estoy juzgando. Es conveniente evitar comenzar las frases por adverbios como “siempre…”, “nunca…”, “últimamente…”. Céntrate en lo que te está afectando en este momento, y menciona las experiencias en las que te has visto afectado.
  • Citar sucesos observables y que se puedan corroborar, muy en conexión con lo anterior. Con respecto a cosas que la persona ha dicho, lo mejor es citar literalmente sus palabras. Para mejorar aún más la comunicación, es muy útil empezar la frase desde la primera persona “yo escuché…” o “me pareció entender que decías”, etc.

Ante la discrepancia, es  preferible decir algo del estilo “no estoy de acuerdo” en lugar de “eres un mentiroso”. Después, argumentaremos basándonos en los hechos, datos o pruebas que tengamos para argumentar nuestra posición. Si te cuesta centrarte en los hechos, prepara la conversación.

Permanece abierto durante la conversación: se puede ser flexible sin ser sumiso. Es posible que la persona, al aportarte su punto de vista, te haga cambiar de opinión parcialmente o incluso por completo. Eso es positivo. Recuerda que el objetivo de una comunicación efectiva es resolver conflictos y defender derechos, no tener la razón.


3. Herramienta para comunicar tus emociones.

La clave para expresar nuestras emociones con eficacia requiere:

  • Autoanálisis e introspección: para ser capaces de identificar cómo nos sentimos.
  • Asunción de responsabilidad: para comunicarte eficazmente, tienes que saber que tus emociones son tuyas, no responsabilidad de un tercero. La persona estará mucho más dispuesta a cambiar su comportamiento si aceptas la emoción como tuya que si le increpas pintándole como un monstruo. Cuando ponemos la responsabilidad de cómo nos sentimos en otro, estamos muy cerca de caer en el chantaje emocional.
  • ¿Cómo expreso entonces mis emociones? Al comunicarlas procura optar por emociones que no impliquen a un tercero. Pongamos algunos ejemplos:

A.

Versión no asertiva: “Me has humillado/frustrado/maltratado con tus insultos”

Versión asertiva: “Cuando dijiste X, me sentí triste/mal/avergonzado”

 B.

Versión no asertiva: “No me tienes en cuenta”/ “Eres un desconsiderado”

Versión asertiva: “Ante X acontecimientos, yo no me sentí tenido en cuenta”.

C.

 Versión no asertiva: “Como eres un vago yo luego me quedo pringando hasta las tantas y encima tengo bronca en casa por llegar tarde. Ni se te ocurra volver a pasar de mi”

Versión asertiva: “El miércoles me entregaste el informe a las 7, cuando habíamos acordado que sería más temprano, me tuve que quedar trabajando hasta tarde y me sentí preocupado y ansioso. Necesito que a partir de ahora me entregues el informe antes de las 5”.

La persona estará mucho más dispuesta a cambiar su comportamiento si aceptas la emoción como tuya que si le increpas pintándole como un monstruo. Cuando ponemos la responsabilidad de cómo nos sentimos en otro, estamos muy cerca de caer en el chantaje emocional.
Si te encuentras alterado, hacer el ejercicio de transformar tus frases es un bálsamo que transforma tu ansiedad y agresividad.

 4. Enfoque constructivo

Un enfoque constructivo aporta soluciones, es flexible y no incluye ningún tipo de venganza o amenaza.

  • Si se te ocurre alguna solución al conflicto, apórtala; si son varias soluciones posibles, mejor. A partir de ahí, podréis mejorar.
  • Acepta las soluciones de los demás: puede que no sean la solución más efectiva, pero detente a valorarlas antes de descartarlas.
  • Además, cuando hagas una petición, expresa el derecho que crees que no está siendo respetado. Responde estas preguntas: ¿Qué es lo que quieres?, ¿Cuál sería el resultado ideal de esta conversación?
  • Define un objetivo y negocia por él con flexibilidad. Está comprobado que tendrás mejores resultados si lo formulas en positivo. Es mucho mejor si tu objetivo es “ser tratado con respeto” a que “no me insulten” o “salir del trabajo a mi hora” que “no seguir haciendo tantas horas extra”.
  • Como buen negociador, no interrumpas a tu interlocutor cuando esté hablando.

péndilo de la asertividad

5. Sé educado

Esto no sólo incluye no levantar la voz o evitar comportamientos agresivos. Implica dar las gracias, reconocer errores y aceptar las disculpas de los demás, así como valorar su agradecimiento.

6. Preguntas abiertas y pertinentes

Cuando estamos intentando resolver un conflicto, hacer una pregunta cerrada, que sólo se pueda responder con “sí” o “no” puede ser una trampa para nuestro interlocutor. Un ejemplo: “¿Tú crees que eres un buen profesional?” es cerrada; decir: ¿qué áreas de mejora crees que tendrías como profesional?, es abierta y además da pie a un debate más constructivo y abierto a soluciones. Otro ejemplo: ¿Tú me estás escuchando?, es cerrada; decir: ¿Hay algo de lo que estoy diciendo que no comprendas o compartas?, es más abierta y, además, mucho más útil para cumplir nuestro objetivo, ya que responder a esa pregunta exige a la otra persona un compromiso con nuestro discurso, señalando en qué comulga y en qué punto discrepa. Además, en su respuesta vamos a saber si está llegando el mensaje correctamente.

Hacer preguntas pertinentes, por otro lado, quiere decir que si estamos solucionando un asunto, mezclarlo con otras cuestiones puede distorsionar la comunicación. No mezcles cuestiones que en el fondo no tienen conexión.

7. Herramienta para dar feedback: El sandwich

Cada día se utiliza más esta herramienta, y resulta ser altamente efectiva para hacer valoraciones generales de desempeño y expresar necesidades, tanto si con ella nos referimos a un equipo, como a una persona. Es extraño que cuando utilizas un sandwich la conversación termine generando discusiones, a mi por el momento no me ha pasado nunca. El sandwich tiene 3 pasos:

A. Comienzas señalando algo bueno: el ejercicio de identificar cualidades, aportaciones o acciones que debes agradecer a tu interlocutor no sólo le aporta a él, sino que también te ayuda a ti. En este punto no hay que mentir.

B. Identificas y señalas las áreas de mejora: siguiendo lo parámetros que hemos visto en otras herramientas, es decir, sin acusaciones, en base a datos objetivos, asumiendo la propia responsabilidad sobre las emociones, etc.

C. Dejas lo mejor para el final: sin repetir lo que dijiste al inicio, sino señalando el valor principal. Esto no ensombrece el mensaje que has dado en el punto B., sino que le hace ganar fuerza.

Os dejo con un vídeo humorístico que por supuesto, no define qué es el coaching, pero que sí hace una parodia de la técnica del sandwich, qué sí es muy típica de nuestra profesión.

Y esto nos lleva a la que sería la última herramienta:

8. Sentido del humor

El sentido del humor no es restar importancia a cosas que sí la tienen, pero nos permite afrontar la vida con menos gravedad. Afrontar la vida con una sonrisa nos permite hacer autocrítica y conectar con los demás más fácilmente, limando asperezas y generando vínculos de confianza.

Si conocéis más herramientas para trabajar la asertividad, será un placer recibir vuestros comentarios.

Indira Benito
Coach Personal y de Empresa
www.indiracoach.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s